sábado, 16 de junio de 2007

Camino hacia el norte

Al fin se ve una luz al final de este camino tan oscuro y duro. Por fin, ha llegado la época en la que puedo pararme a no pensar en nada. Ha sido un curso duro, estos últmos meses he dado bastante de mí. Siento que podría haber hecho mucho más, pero no tengo ninguna máquina del tiempo, y lo hecho, hecho está. Estoy contento, de todas formas.
Como el guerrero que ha dado de sí en una larga batalla, como la espada que ha sido largo tiempo usada, debo descansar.
Este año he conocido a personas que han reforzado mi aplomo de ser lo que quiero ser, y personas que me han mostrado cómo no quiero ser en un futuro. Debería darles las gracias a los dos tipos, pero mientras en unas clases han conseguido emocionarme gracias a unas palabras llenas de verdad, fuerza y sabiduría(quien las pronunció lo negará, dirá que no es sabia, y eso la convertirá en sabia); en otras he estado a punto de dormirme y he dibujado muchas cosas en mi cuaderno mientras explicaba la crítica marxista a la metafísica.
Por tanto, gracias, profesora de latín; y a ti, profesor de filosofía, me alegro de que el año que viene no me des clase.
Cada momento, cada hecho y decisión que tomamos da forma a nuestro ser, y no vale la pena lamentarse por lo que hicimos o no hicimos. Hoy pienso que no cambiaría nada de mi pasado, pues no sería como soy hoy y me gusta cómo soy.
En fin, este verano escribiré como un loco(quiero decir mucho, no malinterpretéis) y jugaré y pensaré, y estaré con la que ahora mismo es portadora de mis sueños, y con quien, más que amigo, es mi hermano. Esta ciudad es grande y nos dedicaremos a recorrerla a fondo.
Con esta entrada pongo punto y final a un curso que, estoy seguro, ha sido el mejor de mi vida, haciendo balance de cosas buenas y malas.
Estoy deseando ver qué extrañas ideas pongo aquí por escrito este verano.
Acompañadme en mi viaje.
Y ahora...
Me voy a mi rincón del norte, a ese faro en el confín de un país, a esa playa inmortal, escenario de mis sueños.
¡¡Me voy a Asturias!!

domingo, 10 de junio de 2007

El caballero oscuro


Fennäon se mantenía orgulloso sobre su enorme caballo de guerra. La bestia estaba recubierta por una pesada barda de metal que la protegía de las flechas enemigas. El mismo Fennäon se protegía con una armadura de placas superpuestas de un oscuro metal, con adornos de espirales y leones grabados en oro. Su pelo negro ondeaba al viento, manchado de barro y sangre. Su yelmo, ornamentado con leones y cuernos de dragón, descansaba en su regazo, y su espada chorreante de sangre aún se hallaba en su mano derecha. Aquella espada era especial: estaba encantada con una terrible maldición, y una vez iniciada la batalla, una vez había probado la sangre, la voluntad de la espada era seguir matando, hasta que todas las fuerzas de su portador se desvanecían o la batalla terminaba. Fennäon no era el primer dueño de la espada, y por ello había entrenado cuerpo y mente para dominarla.
Sus ojos, negros como piedras de azabache, contemplaban la ciudad portuaria de Thalaburgo, que ardía hasta sus cimientos. Hubo un estruendo, y toda la estructura del muelle de la ciudad se resquebrajó y se hundió en el mar. El caballero oscuro sonrió por ello.
Desde la colina, portando un estandarte raído y una espada ensangrentada, en caballero oscuro lo observaba todo. Observaba a sus más de quinientos hombres saquear la aldea cercana a la ciudad. Observaba... observó, para su regocijo, a un soldado de la guardia de la ciudad. Corría hacia él. El adversario, que ya tendría cuarenta años a sus espaldas, no le temía, y llevaba una alabarda en lo alto.
Fennäon clavó su estandarte en la tierra húmeda y bajó de su caballo. Se puso su yelmo y sonrió.
...
Cuando lamió la sangre del guerrero muerto hoja de su espada maldita, Fennäon pensó en lo bueno que había sido aquel día.
¿Cuántas ciudades tendría que arrasar, cuántos muertos más tendría que causar para volver a sentir ese regocijo?
...
Entonces, le vino otro pensamiento a la mente.
El mundo era enorme, y había muchas ciudades.

viernes, 1 de junio de 2007

Yo, ese ser extraño


Bueno, soy impaciente por naturaleza y me apetece hablar sobre mí esta noche... por lo que voy a hacerlo. Pocas personas pueden decir que me conocen realmente, y tal vez eso sea bueno o malo. Porque no soy lo que nadie definiría como "normal". No quiero decir con esto que me considere especial ni nada de eso, la humildad es crucial. En fin, en cuanto a mis gustos, me encanta escuchar música celta, bandas sonoras de películas, y grupos de heavy-metal, como por ejemplo Warcry.

Me encanta leer y escribir, de ahí la decisión de crear este blog, pienso que muchos sacarían lo mejor de sí mismos leyendo un poco más. En cuanto a lo de escribir, ando enfrascado en la creación de una historia, que lleva ya un viaje de un par de inviernos(aún no veo el final).

También juego a Warhammer, un juego de estrategia en el que puedes pintar y moldear tus propios guerreros en miniatura, y relaja bastante. Como lugar preferido, tengo un sitio, en el norte de España, un acantilado, un faro y el mar infinito... no siempre puedo estar allí pero la recompensa no decepciona el tiempo de espera.

Todos deberíamos tener una filosofía propia; unas reglas fijas por las cuales regir nuestros actos, aunque la mayoría nos agarramos al carro de una forma de pensamiento en concreto y la hacemos nuestra(yo también lo hice en su momento). Ahora, influido desde niño por lo oriental(hago kárate tradicional), creo en algo llamado honor, por anticuado que parezca.

No sé si creo en Dios, al menos estoy seguro de que no tengo fe en la Iglesia(la católica, la protestante o la ortodoxa, da igual). Creo que es posible creer en algo superior a nosotros, pero ese algo no hará nada por nosotros, da igual cuántas plegarias eleves al cielo, sea al dios que sea.
Como defectos, bueno, soy muy orgulloso pero si el reto que se me plantea me da igual, pues el orgullo se va a paseo. Me cuesta admitir mis errores y no suelo dejar que nadie me conozca tal como soy, eso es un pequeño milagro que se ha producido en pocas ocasiones. No tengo buenos recuerdos de las veces en las que he mostrado mis verdaderos sentimientos, por lo que no lo hago a menudo.
Más o menos este sermón escrito al filo de la medianoche os dará una idea del bicho extraño que soy. Hay quien dice que dejo bastante atrás al freakie medio. Yo ni se lo discuto ni le doy la razón. Porque, hoy día, me encantaría encontrar a alguien que me definiera el término "normal" en cuanto a personas se refiere.
NOSCE TE IPSUM


martes, 22 de mayo de 2007

Presentación

Hola a todos, soy Sergio y tenía ganas de crear un blog público.
Vivo en algún lugar en este mundo devastado por nosotros mismos. Soy un soñador en medio de tanto materialista, o como ellos se denominan a sí mismos, realistas.
Todo lo que hay aquí escrito es mío, salvo en los sitios donde pongo el autor. Ya lo tenía escrito antes, me gusta poner por escrito lo que pienso o siento.
Nunca antes me había propuesto publicarlo, así que esto es fruto de una decisión precipitada. Meditar demasiado las cosas puede ser malo, es mejor dejarse llevar cuando la intuición es firme, igual que lo mejor que puedes hacer con la inspiración es darle forma de poesía o de un cuadro.
Bueno, tal vez hable de mí en el blog más adelante.
Mientras, espero que os gusten mis escritos.

Dáyn

Oscuridad

Su alma siempre fue pura
hasta que fue tentado
lo rechazó hasta estar acorralado
no tuvo otra elección que la suya

Él le dijo que ella estaba en peligro
que para salvarla su alma
no tendría que estar en calma
que debía luchar contra el destino

El hombre cedió al final
y su alma, antes pura,
se tornó cruel y oscura
se volvió su servidor más leal

Ya no hubo ternura ni nada,
ella sucumbió a su mal
su muerte le devolvió a la realidad
cegado estaba y odio de su corazón manaba

Se odió a sí mismo con todo su ser
estuvo cegado pero ya podía ver
que el suyo no era el camino de la bondad
que suya era la oscuridad

Su alma vio una luz al final
mas el túnel se cerró
y toda esperanza se desvaneció

Palabras

Qué harías si todo en lo que creíste y por lo que luchaste toda tu vida se desvaneciese en las sombras?
"Seguir creyendo. Seguir Luchando. Y, sobre todo, ir a recuperarlo."

¿De qué sirve toda esta creación a ciegas si todo lo creado simplemente desaparecerá? (Karl Marx)

Podríais volver a casa con el culo a salvo, y morir felices de viejos. Pero cuando estéis allí, pensareis en una cosa. ¡¿Cómo habría sido vuestra vida si os hubieseis quedado a combatir a vuestros enemigos?!

Dentro de tres semanas, yo estaré recogiendo mis cosechas. ¡Imaginad donde querréis estar, y se hará realidad! Si os veis cabalgando solos, por verdes prados, el rostro bañado por el sol... que no os cause temor. ¡Estaréis en el Elíseo, y ya habréis muerto!
¡Hermanos! Lo que hacemos en la vida... ¡tiene su eco en la eternidad!

No puedo saber cómo es el mundo en sí, solamente cómo es para mí:Das ding as sinch, das ding für mich(Immanuel Kant)

La masa y la mayoría viven una mentira. La verdad está en las minorías.(Soren Kierkegard)

Aquellos que se guían por el honor y la justicia perderán la batalla antes de que comience.

Te habrás acostado con algunas tías, te lo habrás pasado bien... pero no tienes ni idea de lo que es levantarse con una persona a tu lado y pensar: ¿qué he hecho para merecerla?; y mirarla mientras duerme, respirando una y otra vez. Y no puedes apartar la mirada.
Porque la quieres.(el indomable Will Hunting)

Ni vale nada el fruto cogido sin sazón... ni aunque te elogie un bruto ha de tener razón.(A.Machado)

Hay cosas... cosas que ellas saben, aunque ni ellas sepan que lo saben.(Diego Alatriste y Tenorio)

Hay gente que dice que a veces el mal prevalece. Pero no es cierto, simplemente deberían decir que el mal prevalece.(un amigo)

-¡General! ¿Sigues vivo?
-¡Sigo vivo!
-Los dioses te aman.
-¡Los dioses tienen sentido del humor!

El sudor se limpia mejor que la sangre de mis enemigos.

Batallas condenadas a perderse

¿Qué es lo que da sentido a nuestra vida?
El espíritu humano consigue vivir cada día por su lucha interior, una lucha contra un algo indescriptible, algo que cobra una forma distinta para cada uno de nosotros. En algunos casos no tiene forma, sino nombre.
Son las luchas contra lo imposible lo que hacen que nuestra existencia tenga alguna explicación. La lucha por un amor que nunca te será correspondido sólo se justifica si esa persona no es alguien especial, es tu vida y no puedes hacer otra cosa que luchar aunque eso signifique perderlo todo y caer en el abismo.
Las luchas que no tengan razón aparente de ser no deben ser ignoradas, pues tal vez alguien inteligente no luche y se retire, pero el que no se rinde es el que al final verá lo que ocurre, y triunfe o no, estará satisfecho por haber luchado hasta no poder más. Tal vez digan que no merece la pena una vida por un segundo de felicidad, y probablemente para ellos sea cierto. Porque ellos no luchan.
Luchar así, al descubierto, sin nada salvo tu alma, implica tener una fortaleza digna de admiración. Lanzarse a la desesperada, una última y desesperada carga de caballería, tú solo, sin nadie que te respalde o te levante, es un esfuerzo casi inhumano. Culminar la gesta es un acto de valor y superación.
Admiro a todos aquellos que así lo hacen, pues al saber que mi lucha no serviría de nada he decidido no hacer nada. Ser inteligente y huir.
Tal vez porque tengo que reunir el valor, tal vez porque merece la pena quedarme como estoy.
Aunque yo sepa que no es cierto.

Dáyn

Los sentimientos

Los humanos somos tan complicados por dentro...¿no creéis? Mil pensamientos a la vez recorren nuestra mente sin encontrar una vía para ser expresados con claridad. Y aquellos que sí son lo suficientemente claros porque estamos seguros de ellos, nos da miedo decirlos en voz alta.
Tal vez porque son extraños, por vergüenza a que los demás se rían o porque con ellos revelaríamos verdades que cambiarían o destruirían nuestra relación con quienes mejor nos sentimos.
Por ejemplo, te gusta una chica, la quieres mucho, pero es tu amiga y no quieres perderla como tal. Sin embargo, al final, la curiosidad por saber que pasará(sea bueno o malo) se impone y se lo dices de forma más o menos clara. Y entonces, esa persona o bien te corresponde y comienza una historia o resulta que sólo piensa en ti como un amigo y os vais distanciando cada vez más.

Y si se da la segunda situación(si teneis la suerte de dar con la primera, enhorabuena), comienza un periodo bastante malo, pues aunque esa persona te importa mucho, no sabes que decirle, y cada vez que la miras sientes una mezcla de alegría y de... la palabra que mejor lo define es dolor. Tal vez arrepentimiento, por haber sido un bocazas, o algo parecido. Tranquilos, tarde o temprano acabará el sufrimiento(más tarde que pronto, seguramente) y si tenes suerte volvereis a hablar con ella/el, aunque no es probable. Es mejor habituarse a lo malo que andar siempre sufriendo por querer encontrar lo bueno, pues ese camino nos puede llevar a mostrar nuestra peor cara, o revelar quiénes somos en realidad.

Con esta entrada no quiero contar algo que me haya pasado a mi, ni dar lecciones a nadie, sólo avisaros de lo que puede ocurrir si nos vamos de la lengua.
A veces dejar que los sentimientos claros y seguros se pierdan de nuevo entre sus miles de hermanos sin forma definida, es mejor que permitir que vean la luz.
Porque hasta en la luz hay sombras.

Dáyn

¿Dónde estás? ¿Realmente existes?

Si la gente no creyese en él no tendría en qué sustentarse en momentos malos... No estoy hablando del Dios loco que según nuestra Iglesia nos ve desde los cielos, ni Alá ni Buda(por poner un ejemplo). Hablo sencillamente de algo, algo que creó el universo en que vivimos y por alguna razón nos dio vida a nosotros. Que haya vida en la Tierra es fruto de tantas casualidades que no parecen salir del azar, que es casi imposible que no fuésemos creados con algún propósito.
Entonces llega el milagro de la vida. Somos puestos sobre la faz del mundo y comienza un viaje oscuro a través de penurias, mierda y sufrimiento. Hay momentos muy buenos, pero los malos abundan mucho más y dan más impacto... ¿Qué sentido tiene vivir penurias si luego nos moriremos sin dejar rastro?
Pero el comportamiento de esa entidad todopoderosa es totalmente infantil. ¿Qué hace un niño cuando se cansa de un juguete? Tirarlo, o en todo caso, ignorarlo. Lo mismo ha hecho ese dios, crearnos, y como no le gustaba su creación, nos ha abandonado a nuestra suerte, quién sabe si estará creando otro universo ahora mismo. No hay que imaginárselo con forma humana... porque si nos hubiese dado su imagen, seguramente nos idolatraría, nos mimaría.
Aunque el comportamiento humano es tan parecido al que parece ser el suyo que tal vez sea posible que seamos sus criaturas más perfectas.
Porque, como seres más viles del planeta, los humanos nos dedicamos a destruir la Tierra, a cogerlo todo sin dar nada a cambio, a llevar la guerra y la muerte lejos de los países ricos y a ignorar la llamada de aquellos que nos necesitan.
Todo este comportamiento ruin, despreciable y merecedor de un buen castigo, debió haber sido creado por algo, pues si es algo innato(es decir espontáneo), sólo una palabra definirá a la raza humana, que englobará todo lo demás: Mal.
Tal vez deberíamos creer en nuestro planeta y salvarlo antes de esperar a que alguien lo salve milagrosamente por nosotros.
Tal vez sería el momento de dejar de creer en dioses y comezar a hacerlo en ideales que nos ayuden siempre, no en momentos puntuales.
Quizás Dios, sea lo que sea, se distinto para cada uno.
Tras esta reflexión, que puede o no estar equivocada(el caso es mojarse, maldita sea); llega inevitablemente la pregunta.
Tras tanta palabra, tanta idea expuesta libremente, hay que preguntarse.
¿Hay algún dios?

La senda del dolor

No había palabras para describir lo que sentía en aquel instante... Emociones suficientes para expresarlo... No podía explicarlo de ninguna forma, porque no había nada que explicar, o porque, tal vez, fuese tanto que no podría manifestarlo de forma coherente. Por eso la miró a los ojos, frente a los suyos, en medio del gran parque, y empezó a hablar despacio y tranquilo. No habló de sentimientos, son palabras que inventaron los poetas para embellecer el lenguaje, y no era el momento. Habló de hechos, de lo que había ocurrido cuando la vio por primera vez, de lo que había sido su relación de amistad hasta el momento. Ella aguardó pacientemente, descubriendo cosas que no le parecían posibles, que no podían haber pasado ante ella sin haberse dado cuenta.
Tras un buen rato hablando, él bajó la mirada, avergonzado de pronto de mirarla a los ojos; tal vez con miedo de leer el rechazo o algo peor en ellos.
Ella estaba algo conmocionada, pero no tanto como él. Él se había lanzado a un abismo sin saber lo profundo que podría ser. Le había confesado con sus palabras una atracción más allá de la comprensión, si eso era posible, un amor incondicional y sincero.
Ella sintió pena por él, y fue lo primero que él notó cuando la chica le contestó.
Minutos después ella se alejaba sin mirar atrás, y amedida que ella se iba él notó cómo su mundo se desmoronaba, cómo su alma se le caía a los pies. Como moría lenta y dolorosamente, por dentro.
Sabiendo que, voluntariamente o no, había elegido la senda del dolor, el chico echó a andar a su casa, esperando que no hubiese nadie. Con ganas de echarse a dormir y pensar que todo había sido un maldito sueño.

Dáyn

El Ángel Caído

No podía seguir bajo su mando. Había sido su más perfecto y bello vasallo, su mejor criatura, su más poderoso servidor. Pero se dio cuenta de que no por ser su hijo tenía que seguirlo. No por haber sido creado por él tenía que obedecer sus inescrutables designios.
Por tanto, reunió a sus fieles servidores y los convocó para la gran batalla que decidiría su destino. Estaban en inferioridad numérica pero aun así eran muchos y muy fuertes, y sobre todo, el ángel más perfecto de todos, al que llamaban Portador de Luz, estaba con ellos.
Él miró su rebelión como si fuese un pequeño insecto, y envió sus ejércitos dorados para acabar con Lucifer y sus huestes renegadas, con los herejes.
En el centro del cielo, las espadas luminosas de los arcángeles leales a Dios chocaron con las ígneas hojas que esgrimían los ángeles renegados.
Como no podía ser de otra forma, la batalla se perdió, y todos los servidores de Lucifer quedaron reducidos a la nada. Pero Él, como castigo ejemplar, creó un submundo bajo la tierra de los hombres, el Infierno, para así poder enviar allí a todos los que no tenían lo que Él llamaba un buen corazón.
Y Lucifer, que no había podido ser vencido por ningún arcángel, irrumpió en el salón donde Él habitaba, las alas negras abiertas y desafiantes, la espada llameando fuego oscuro.
-No puedes controlarlo todo, Padre-dijo Lucifer.
Dios no respondió. Se limitó a señalarlo con el dedo esbozando una sonrisa de arrogancia, y al instante, el suelo se abrió bajo sus pies y comenzó su caída a través de un espiral de dolor y sufrimiento, en un vórtice que lo convirtió en una Bestia, en algo que los hombres conocerían como el Maligno, Leviatán, Belial, Satanás, Asmodeo...
Cayó en el Infierno siendo ya más criatura que otra cosa, con una forma bestial y deforme que en nada se parecía a su antigua perfección.
Aquel sitio era feo, oscuro y ardiente a la vez.
Aquel sitio lo puso aún más furioso con su Padre.
Y fue en aquel instante cuando la Tiniebla, que había aguardado su momento en las sombras, entró en el corazón del Portador de Luz y acabó eclipsando todo lo demás.
La Oscuridad había nacido, y su mayor avatar también.
Había surgido el Ángel Caído.