Si la gente no creyese en él no tendría en qué sustentarse en momentos malos... No estoy hablando del Dios loco que según nuestra Iglesia nos ve desde los cielos, ni Alá ni Buda(por poner un ejemplo). Hablo sencillamente de algo, algo que creó el universo en que vivimos y por alguna razón nos dio vida a nosotros. Que haya vida en la Tierra es fruto de tantas casualidades que no parecen salir del azar, que es casi imposible que no fuésemos creados con algún propósito.
Entonces llega el milagro de la vida. Somos puestos sobre la faz del mundo y comienza un viaje oscuro a través de penurias, mierda y sufrimiento. Hay momentos muy buenos, pero los malos abundan mucho más y dan más impacto... ¿Qué sentido tiene vivir penurias si luego nos moriremos sin dejar rastro?
Pero el comportamiento de esa entidad todopoderosa es totalmente infantil. ¿Qué hace un niño cuando se cansa de un juguete? Tirarlo, o en todo caso, ignorarlo. Lo mismo ha hecho ese dios, crearnos, y como no le gustaba su creación, nos ha abandonado a nuestra suerte, quién sabe si estará creando otro universo ahora mismo. No hay que imaginárselo con forma humana... porque si nos hubiese dado su imagen, seguramente nos idolatraría, nos mimaría.
Aunque el comportamiento humano es tan parecido al que parece ser el suyo que tal vez sea posible que seamos sus criaturas más perfectas.
Porque, como seres más viles del planeta, los humanos nos dedicamos a destruir la Tierra, a cogerlo todo sin dar nada a cambio, a llevar la guerra y la muerte lejos de los países ricos y a ignorar la llamada de aquellos que nos necesitan.
Todo este comportamiento ruin, despreciable y merecedor de un buen castigo, debió haber sido creado por algo, pues si es algo innato(es decir espontáneo), sólo una palabra definirá a la raza humana, que englobará todo lo demás: Mal.
Tal vez deberíamos creer en nuestro planeta y salvarlo antes de esperar a que alguien lo salve milagrosamente por nosotros.
Tal vez sería el momento de dejar de creer en dioses y comezar a hacerlo en ideales que nos ayuden siempre, no en momentos puntuales.
Quizás Dios, sea lo que sea, se distinto para cada uno.
Tras esta reflexión, que puede o no estar equivocada(el caso es mojarse, maldita sea); llega inevitablemente la pregunta.
Tras tanta palabra, tanta idea expuesta libremente, hay que preguntarse.
¿Hay algún dios?
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